El dilema de Ganemos


La formación verde tiene en las próximas semanas que demostrar si cumple hasta el final con su descontento con el cogobierno

La estrategia de Ganemos en el Ayuntamiento ha dado un curioso giro esta semana al rebajar el tono mantenido en las ultimas semanas en su pretensión de poner contra las cuerdas al bipartido de PSOE e IU. La estrategia mantenida por esta agrupación de electores ha sido un in creciendo que, conforme avanzaba el tiempo dibujaba un horizonte complicado de convivencia.

Los cuatro ediles de Ganemos.
Los cuatro ediles de Ganemos. /Foto: LVC

Para comprender la situación hay que remontarse a la casilla de salida del actual mandato municipal. En junio de 2015 decidieron unir sus fuerzas para que no gobernase el Partido Popular, que era la lista más votada. Por parte de PSOE y de IU estuvo todo claro desde un principio, pero en Ganemos el proceso fue más complicado, ya que por las normas de funcionamiento que se han autoconcedido toda decisión de importancia debe contar con el respaldo de las bases. Bien es cierto que en aquel momento las bases eran más numerosas y representativas de lo que lo son ahora y decidieron que no, que gobernasen los otros, que ellos ya se encargarían de marcarles el ritmo desde afuera, sin mancharse los zapatos con el barro de la gestión municipal diaria y sin el desgaste que a todos provoca el ejercicio del poder.
Aquella decisión, que algunos explican en que buena parte de las bases de Ganemos proceden de las filas de IU y querían un ajuste de cuentas, fue explicada como una de las aportaciones brillantes que traía la nueva política que abandera Podemos, la casa madre de la formación verde. Pero no fue necesario que pasara mucho tiempo para que se comprobase que aquello no funcionaba, que se podían pactar los presupuestos o la gobernabilidad, pero que poco a poco iban derivando hacia la cuneta, con una rentabilidad que daba vez da menos frutos y una proyección social a todas luces menguante.
Estas circunstancias han sido tan evidentes que en el propio seno de Ganemos han querido ponerle remedio y para ello han esperado al arranque de este curso político para zamarrear su relación con PSOE e IU y buscar un nuevo posicionamiento que sea más rentable políticamente. El suspenso a los compromisos presupuestarios y el acuerdo de la asamblea de ocupar parcelas de poder en Capitulares fueron las salvas de ordenanza que anunciaron el golpe de timón que les colocara en una nueva posición más ventajosa para sus intereses.
Pero la reunión de la comisión de seguimiento del pacto de gobernabilidad, celebrada esta semana, enfrió las pretensiones de Ganemos, con unas conclusiones ambiguas que vienen a decir, más o menos, que todo seguirá como estaba hasta ahora; es decir, se dice que se avanzará en los 51 puntos firmados, pero que cada uno seguirá en las mismas posiciones.
Este avance en el acuerdo de gobernabilidad, en cambio, sí ha tenido una reacción por parte del PP, cuyo portavoz, José María Bellido, ha señalado directamente a la alcaldesa, Isabel Ambrosio, a la que ha acusado de “reírse de los cordobeses” porque dichas medidas son “radicales, que están de espaldas a la sociedad y supone el fracaso de un gobierno de siete concejales y se siente cómoda con medidas de corte excluyente”.
Lo más probable es que todo lo ocurrido en los últimos días no sea otra cosa que una representación para aparentar una actualización en las relaciones entre las tres formaciones políticas. ¿Por qué? Las razones verdaderas nunca se dan delante de un micrófono, pero pocos ocultan que IU no está cómoda con los de Ganemos, a donde ha ido a parar buena parte de su militancia descontenta, por más que ambos estén bajo el paraguas electoral de Unidos Podemos. En el grupo municipal de la formación verde no hay mucho entusiasmo por ocupar parcelas de poder, en contra del acuerdo de su asamblea, y, además, hay casos de deterioro en las relaciones personales entre los concejales de uno y otro bando, lo que dificultaría una gestión conjunta además de un conflicto de protagonismos en el que, como siempre, saldría perdiendo la ciudad.
La clave se va a desvelar en breve. Las ordenanzas están a punto de caramelo para su aprobación y al poco se repetirá el proceso con los presupuestos. Ése será el momento de la verdad, cuando se comprobará el grado de compromiso de unos y de otros, así como si la próxima asamblea de Ganemos se va a celebrar en el Bar Correo.