Leds azules, lo último para rejuvenecer tu piel


La fotoestimulación que ejerce la Máscara Renacimiento de colores está dando grandes resultados en los centros de estética

Los tratamientos faciales no dejan de reinventarse. Los avances científicos y los estudios en el campo del rejuvenecimiento del rostro han dado lugar a una nueva técnica fotoestimulación o terapia biofotónica que se aplica a través de una máscara que consiste en la utilización de diversas luces con fines terapéuticos. La tecnología que utiliza se basa en los descubrimientos que en 1905 hizo el físico Danés Dr. Niels Finsen, quien recibió el Premio Nobel de Medicina por demostrar el poder de las ondas de luz en el tratamiento de la tuberculosis. Desde entonces, al comprobarse los extraordinarios efectos de las ondas lumínicas en la salud, se han desarrollado cientos de estudios para aplicarla de forma específica con fines médicos y estéticos.

Tratamiento facial
La máscara Renacimiento, unos de los tratamientos faciales más innovadores / Foto: Archivo

La fotoestimulación que ejerce la Máscara Renacimiento de colores está dando grandes resultados en los centros de estética, por lo que se ha convertido en uno de los tratamientos más reclamados por los clientes en la actualidad. “Con sólo algunas sesiones el rostro recupera su tono y firmeza, eliminando aquellas arrugas que nos empiezan a molestar a cierta edad”, señala la especialista en tratamientos faciales, Elisa Fernández. “Es muy efectiva ya que la piel es sensible a a la energía lumínica. Además la tecnología con led logra diversos efectos dependiendo el color que se utilice”, señala Fernández.
Una de las curiosidades que giran en torno a esta llamativa máscara, es que el sistema que emplea ha sido utilizado durante años por la NASA , ya que los astronautas utilizan equipos basado en esta tecnología para estimular la regeneración rápida de la piel cuando sufren lesiones en el espacio y así pueden evitar hemorragias y complicaciones en heridas leves.
Esta máscara consigue que la luz atérmica producida por los leds sea absorbida por las células, que la transforman inmediatamente para realizar sus funciones biológicas. Entre otros efectos, aumenta la circulación sanguínea,lo que implica un mayor aporte de oxígeno a las células y mayor regeneración de la piel. “Es un tratamiento que merece la pena realizarse y para los buenos resultados que da, no es costoso”, concluye Elisa Fernández, dueña del centro urbano Abundace Spa.