El Consorcio de Turismo no tendría por qué liquidarse


Desde la Cámara de Cuentas apuntan a que no hay ninguna razón jurídica para liquidar uno de los Consorcios que mejor ha funcionado en Andalucía, rindiendo cuentas puntualmente hasta 2014

Mucho ha cambiado desgraciadamente la situación del Consorcio de Turismo de Córdoba desde la llegada de IU y PSOE al ayuntamiento de Córdoba. Hasta entonces funcionaba bien y llevaba a cabo una magnífica labor de promoción tan importante y necesaria en nuestra ciudad. Hoy, no tiene actividad, está prácticamente disuelto y los trabajadores se encuentran en una delicada situación personal y profesional por lo que podríamos llamar una mala decisión que conduce a un callejón sin salida, en el que llevamos ya varios meses.

Pedro García, Concejal de Turismo. / Foto: LVC
Pedro García, Concejal de Turismo. / Foto: LVC

El problema comienza cuando el Pleno del Ayuntamiento de Córdoba acuerda el 29 de diciembre de 2015, con los votos  a favor de los Grupos Municipales Socialistas (6), Ganemos Córdoba (4), e IU,LV-CA (4) y las abstenciones de los  Grupos Municipales Popular (10), Ciudadanos-Córdoba (2) y Mixto (1), probar la separación del Ayuntamiento de Córdoba del Consorcio de Turismo de Córdoba, lo que de conformidad con el art. 13 de la Ley 15/2014, de 16 de septiembre, provoca la disolución del Consorcio, que entra en fase de liquidación.
Como consecuencia de esta decisión plenaria de diciembre de 2015, el Consorcio inició su proceso de liquidación, que finalizó en junio de este año cuando publicó en el BOP de Almería el Proyecto de cesión Global de Activos y Pasivos del Consorcio de Turismo de Córdoba formulado por la Comisión Liquidadora. Durante estos seis meses los trabajadores han seguido en sus puestos de trabajo, prestando sus servicios a los ciudadanos cordobeses. Pero ahora, cuando ya ha finalizado el proceso de liquidación es cuando vienen los problemas para ellos, hoy todos son dudas e incertidumbre.
El gobierno de Isabel Ambrosio, con el apoyo de sus socios de Ganemos, que es quien unilateralmente decidió impulsar este proceso de liquidación del Consorcio, parece no querer ahora asumir las consecuencias  del mismo, debido a las discrepancias surgidas entre la Delegación de Recursos Humanos (PSOE) y Turismo (IU) sobre la forma en la que se deben integrar estos trabajadores en la plantilla del Ayuntamiento de Córdoba.
¿Y ahora qué? Es la pregunta que los empleados públicos se hacen. ¿Podrán continuar realizando su trabajo como lo venían haciendo hasta ahora, habida cuenta que un Consorcio en liquidación no puede hacer más funciones que las encaminadas a su propia liquidación y, por tanto, no podría hacer su actividad normal?, ¿seguirán cobrando sus nóminas?, ¿podría haber responsabilidad contable en caso de que el Tribunal de Cuentas actuara de oficio si continúa asumiendo gastos de funcionamiento?.
Esta es la triste situación en la que se encuentran estas personas por una decisión política, de la que ahora parecen querer desdecirse los mismos grupos municipales que la adoptaron. Increíble pero, desgraciadamente, cierto. Y mientras,  nos olvidamos por tanto de cualquier acción de promoción turística. Un varapalo más para la gestión turística de la ciudad bastante cuestionada ya y en definitiva para todos los cordobeses.