Se abre la veda de caza: el sector cinegético inicia su temporada


El pasado 14 de agosto se inició la temporada de caza en Córdoba. Primero el conejo y luego palomas, codorniz y córvidos hasta llegar a la apertura de la veda de la caza mayor el 15 de octubre.

Referente nacional, fuente de riqueza y atractivo turístico, a veces se enfrenta a la incomprensión y el rechazo de colectivos desconocedores de los enormes beneficios económicos y naturales que reporta. Los controles exhaustivos para la buena práctica cinegética, y la difusión de las virtudes de los espacios naturales que se mantienen en torno a la caza permitirán mantener al alza esta industria, tan importante para nuestra provincia.

Perro cacería
Imagen de archivo de un perro durante una cacería./Foto:LVC

El pasado 14 de agosto se inició la temporada de caza en Córdoba. Primero comienza el conejo y luego palomas, codorniz y córvidos hasta llegar a la apertura de la veda de la caza mayor el 15 de octubre. La provincia de Córdoba, y muy especialmente Sierra Morena, con un movimiento económico anual de unos 18 millones de euros – la cuarta parte del que se genera en Andalucía – es actualmente referente a nivel nacional no sólo por su actividad cinegética, sino también por su actividad ligada al medio natural en general ya que favorece la conservación de determinadas especies como el lince o el águila imperial además de ser un instrumento de regulación de la población de diferentes especies. Córdoba es la primera provincia andaluza en cotos de caza y cuenta con más de un millón cien mil hectáreas de superficie acotada como terreno cinético, según la Federación Andaluza de Caza
La actividad cinegética, está presente en nuestra cultura y es una industria que contribuye al crecimiento y desarrollo de diversos sectores económicos y de un número importante de municipios de la provincia, que tienen en esta actividad su forma de vida primordialmente. Su infraestructura, los servicios auxiliares que requiere y todo el mundo que la rodea es uno de los recursos más importantes de nuestra provincia y un motor de desarrollo en zonas rurales.
Es una realidad palpable, y también un potencial de futuro, pues hay muchas actividades de su industria y servicios auxiliares que se pueden desarrollar, además del reto de hacer aflorar la economía sumergida y mejorar la calidad de la oferta.