Asaja apoya a los regantes de Jauja


La autorización del almacenamiento y uso de aguas de escorrentía invernales que van al mar es una petición histórica de la patronal agraria

 

Asaja Córdoba ha participado hoy, como muestra de apoyo, en la concentración llevada a cabo por la Comunidad de Regantes Paño de Cabezas de Jauja (Lucena) con el fin de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir les autorice, de forma urgente, el aprovechamiento agrícola de aguas invernales.

   La protesta parte de un numeroso grupo de agricultores que, observando cómo la escasa rentabilidad de sus plantaciones de olivar en régimen de secano ubicadas en zona de mínima pluviometría está haciendo morir la economía de todo un pueblo. Por ello, han solicitado el uso de las aguas no reguladas que, durante la época invernal, circulan por el río Genil “para perderse en el mar sin aprovechamiento alguno”.

   No se trata de una petición destinada a incrementar el patrimonio de un reducido número de propietarios de grandes superficies, sino que “se trata de una actuación de un marcado carácter social que, en caso de prosperar, aliviará la economía de un importantísimo número de familias”.

   Así, la propiedad de las 843 hectáreas que componen la superficie objeto de transformación, está distribuida entre 216 agricultores, lo que arroja una media de menos de cuatro hectáreas por propietario.

   De este modo, conscientes de la delicada situación de la cuenca del Guadalquivir, esta comunidad de regantes ha querido, con el fin de dotar a la solicitud de la mayor viabilidad posible y aún a costa de un elevadísimo esfuerzo económico, proyectar una balsa de gran capacidad que permita almacenar la gran mayoría de agua necesaria para el riego de las 843 hectáreas solicitadas fuera de la época de desembalse, con lo que elimina cualquier posible perjuicio a los usuarios que ya disfrutan de concesión de aguas ya que no queda comprometido el recurso disponible al tratarse de aguas no reguladas al ubicarse el punto de captación aguas debajo de los embalses existentes. Por tanto, no afectaría a la disponibilidad de agua de los actuales concesionarios para posteriores campañas de riego.

   Además, con el objeto de facilitar la asignación de la concesión demandada, se ha solicitado una dotación hídrica muy ajustada que, si bien será mínimo el impacto sobre el caudal habitualmente circulante por el río Genil en la época invernal, será suficiente para multiplicar la productividad del olivar de la zona.

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