Lorenzo amor, alma de los autónomos españoles

El pasado martes 11 de marzo de 2017, falleció en nuestra ciudad, Córdoba, Lorenzo Amor López, empresario autónomo, fundador de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), y padre de los actuales presidentes de la ATA Nacional y ATA Andalucía, Lorenzo y Rafael Amor Acedo respectivamente.
La importancia de su trayectoria, el legado que deja, y la relevancia de los autónomos en Córdoba y su provincia y en el tejido productivo de España merecen, cuando menos, unas líneas de reconocimiento al trabajo que realizó durante años por y para la economía española.
Por ello, se puede afirmar que fue el alma de los autónomos españoles, a los que puso en el candelero. Hizo que la sociedad reconociera la extraordinaria labor que hacen por los españoles y especialmente por el empleo, pues son los que verdaderamente crean trabajo a costa de hipotecar, en muchos casos, hasta su propio patrimonio. Y toda esta ingente tarea, nació en nuestra Córdoba, siendo una buena prueba de que desde nuestra ciudad se pueden hacer cosas importantes para toda España.
Natural de Montoro, ha sido, junto a su hijo Lorenzo que lo sustituyó en 2004 en la Presidencia de ATA, la figura clave de las últimas décadas en el mundo de los trabajadores autónomos y una de las más importantes del asociacionismo empresarial. Fue en 1995 cuando, junto a un grupo de emprendedores cordobeses, fundó la primera Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) que luego se convertiría en la actual Federación Nacional de la que era, hasta su fallecimiento, presidente de honor, convirtiendo a ATA en un referente indiscutible del asociacionismo en la actividad autónoma y emprendedora, tan relevante para la economía de nuestro país.
Para que nos hagamos una idea de la importancia de ATA, a día de hoy cuenta con 89 sedes, en 48 provincias de las 17 comunidades autónomas, teniendo unos 300 trabajadores. Representa a 261 organizaciones tanto territoriales como sectoriales, y a más de 450 mil autónomos afiliados. De esta forma representa al colectivo de autónomos prácticamente en todos los organismos públicos, y está en todas las mesas de diálogo creadas en los últimos años por los gobiernos de las distintas autonomías y el gobierno Central. Desde 2015 forma parte de la patronal europea de Pequeña y Mediana Empresa y Autónomos (UEAPME), uno de los principales agentes sociales del diálogo económico y social europeo, desde donde se realizan propuestas en favor de los autónomos en Europa y para su reconocimiento y problemática específica en Bruselas.
También hay que destacar que la presencia de ATA ha sido significativa para hacer realidad la aprobación de la Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo, la supresión del IAE, el acceso a la formación continua, las coberturas por riesgos profesionales, tener derecho a prestaciones sociales que antes no tenían los autónomos (maternidad, riesgo por embarazo, riesgo durante la lactancia), el adelanto del cobro de la baja por enfermedad, la contratación de los hijos, la supresión de la cuota cameral y la prestación por cese de actividad, entre otros logros.
Como puede verse, ATA, en su historia ha conseguido muchas de las metas que se marcaron en 1995 Lorenzo Amor López y los emprendedores que le acompañaron en aquella inicial aventura que hoy es una gran realidad.
Por ello, en este momento de su triste fallecimiento, debe reconocerse esa gran labor. Yo no tuve la oportunidad de tratar mucho a Lorenzo Amor López, pero como dicen sus más allegados, era sin duda un personaje, fruto de cuya personalidad existe hoy ATA en beneficio de los autónomos de España. Y esa impronta personal ha quedado bien marcada en sus hijos. En Lorenzo y Rafael, con los si he tenido la oportunidad de comprobar su profesionalidad y buen hacer en mis años de Teniente de Alcalde de Alcalde del Ayuntamiento de Córdoba, en los que demostraron de sobremanera su cariño a Córdoba e implicación con los emprendedores cordobeses. Y en su tercer hijo, el sacerdote Francisco, misionero en Sudamérica, al que conocí en el tanatorio y que trasmitía una paz interior digna de admiración.
Lorenzo Amor López recibió en julio de 2014 la Medalla de Oro al mérito en el Trabajo de manos de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a la importante labor desarrollada en defensa de los intereses del trabajo autónomo. Sin duda, premio merecido, que debería ser refrendado por algún otro reconocimiento en su tierra que es Córdoba.
Pero el mejor premio nos lo dejó él a toda la sociedad española: ATA y el reconocimiento de los españoles a la labor de los autónomos. Descanse en paz.

Rafael Navas Ferrer
Ingeniero Agrónomo y
Diplomado en Alta Dirección de Empresas
Primer Tte Alcalde del Ayuntamiento de Córdoba 2011-2015

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *