Subir
Trucos y consejos a la hora de montar el Belén

A la hora de instalar el Belén en casa hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para que el resultado sea espectacular

Publicado por Jesús Cabrera el 6/12/2017 a las 12:22

La fecha tradicional para el montaje del Belén en los hogares gira en torno a la solemnidad de la Inmaculada Concepción. La existencia de un largo puente con motivo del Día de la Constitución hace que en muchas casas se escoja cualquiera de estas jornadas para la instalación del elemento decorativo central de la Navidad. En muchos casos se suele repetir el modelo de años anteriores, pero la proliferación de belenes visitables en estas fechas hace que a muchos se les despierte el gusanillo y decidan adentrarse por este arte que tiene mucho de creatividad, pero también de técnica.

Montaje de un Belén.
Montaje de un Belén. /Foto: LVC

Francis Pérez Artés, además de ser uno de los bordadores más reconocidos en Andalucía es también un aficionado al belenismo. Tras años de experiencia no pierde la oportunidad de seguir formándose con la asistencia a cursos y a conferencias, así como a estar a la última en aquellos recursos técnicos que facilitan el trabajo del montador y mejoran el resultado final. En su opinión, hay que cuidar todos los detalles para que el resultado final “sea creíble”.

El primer consejo que da Pérez Artés es saber qué se quiere hacer, con un boceto previo para la distribución y tamaño de los elementos, así como contar con todos los materiales en el momento del inicio del trabajo, como el porexpan, cutex, escayola, colas, brochas, así como un juego de reglas y metros. “También hay que ver dónde se va a montar y tener claro el espacio”, explica, así como haber decidido si va a ser un Belén cerrado o abierto, ya que “cerrado es el que se ve a través de una embocadura y el abierto puede estarlo en dos, tres o sus cuatro laterales”. ¿Qué diferencia hay entre uno y otro? Pues que el cerrado es más fácil de construir, ya que al haber un único punto de vista sólo hay que hacer el frontal de las construcciones.

Este belenista cordobés aconseja también tener en cuenta el tipo de figuras que se van a usar, debido “a que las que venden en los chinos son de estilo hebreo o nórdico y después están las de escuela murciana o napolitana, entre otras”. Sobre esta última modalidad añade que “el Belén napolitano tiene que tener construcciones de tipo napolitano, pero como son belenes artísticos cabe todo, aunque el estilo tiene que ser acorde con las figuras para que el resultado sea homogéneo”. Dato importante a tener en cuenta es el del tamaño de las figuras. Si todas son iguales, la construcción del Belén sólo puede tener uno o dos planos. Cuando estén ordenadas por tamaños se componen los distintos planos teniendo en cuenta la perspectiva y el punto de fuga, que tiene que estar “en la línea imaginaria del horizonte”, que se suele fijar en la línea de los ojos de las figuras que están en primer plano.

Si el Belén tiene dimensiones grandes, unos dos o tres metros cuadrados, Pérez Artés aconseja que las construcciones, como viviendas o montañas, se construyan en bloques independientes que luego se ensamblan disimulando las uniones. A la hora de pintar, él defiende la teoría de que “en aquella época había casas nuevas y no todas las construcciones eran humildes”. Por esto, queda raro que la casa de un pastor tenga una cúpula cuando construir ésta era poco menos que un lujo en aquellos tiempos. Además, tampoco aconseja abusar de los desconchones y demás golpes de efecto y prefiere alternar las viviendas populares con las más lujosas, para los dirigentes, en las que cabe un mayor grado de fantasía.

Montaje de un Belén.
Montaje de un Belén. /Foto: LVC

A la hora de coger la brocha para pintar todo lo que se ha construido hay que tener en cuenta el efecto óptico de la lejanía, que también contribuye a reforzar la perspectiva. En este punto, Pérez Artés aconseja que se vaya diluyendo la pintura conforme los elementos estén más lejos para crear el efecto de bruma que hay en la distancia.

En la vegetación, como en todos los ingredientes de un buen Belén, hay que tener en cuenta la escala. “No puede ser que un arbusto tenga las hojas del mismo tamaño que el brazo de un pastor”, señala. En su opinión es mejor usar elementos naturales, como brotes de tomillo o romero, con las hojas muy pequeñas para hacer que los arbustos sean creíbles. Si no hay más remedio que usar vegetación de plástico, en este caso el consejo es que hay que matar el color chillón que tienen con capas matizadas de pintura o con polvos de talco o cemento.

Un último elemento, que hay que tener en cuenta desde el principio para su instalación, es el de la iluminación. Es el causante de los efectos de noche/día, así como del alumbrado de calles, casas y demás. Pérez Artés señala que ahora se usa la última tecnología a base de lámparas leds. Como curiosidad, señala que la empresa puntera en esta cuestión es cordobesa, de Montilla,  y que ha sido la responsable del montaje del Museo de Belenes en Mollina (Málaga), inaugurado el pasado 17 de noviembre.


banner_cabildo_980x980

×

unnamed

×

pag-los-reyes-y-la-voz

×

banner

×

la-voz-de-cordoba-300-x-600

×

×

×

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Con Voz propia
Facebook
Twitter
Vimeo
×
X