Jaque al rey… del mambo

En septiembre de hace una año, y bajo el título de “Jaque a la alcaldesa “, comentaba en esta sección de La Voz de Córdoba la amenaza  que se cernía sobre el gobierno de Isabel Ambrosio tras la asamblea de Ganemos Córdoba que había acordado  suspender  la gestión del primer año del  cogobierno y empezaba a reivindicar que 4+4 (sus concejales más los de IU) eran  más que los siete del PSOE.

Tras el primer año de gobierno, la nave  municipal hacía aguas por todos lados, sin ningún concejal del PSOE haciendo bien sus tareas, salvo excepciones, y con Pedro García campando a sus anchas en todos los “fregaos”  que se le antojaban.

Sin embargo, la Alcaldesa  movió  ficha, tal vez por razones ajenas a su propia voluntad. Pero así juega el destino. Reforzó las delegaciones de  Presidencia precisamente colocando a  Emilio Aumente, el único edil que destacábamos en aquel artículo, y centró a David Luque en Cultura.  También parece que   fijó claramente sus líneas rojas en los ámbitos de la gestión municipal. Y, sobre todo,  ha dejado  hacer a García, pero marcando claramente  las distancias,  para que el concejal  de IU siguiese cayendo por el precipicio de la iniquidad hasta su autodestrucción, y posiblemente también hasta la insignificancia  de su propia organización.

En doce meses, la partida ha cambiado de manos y esta vez el jaque, con pinta de mate en forma de abrazo del oso,  lo ha dado Isabel Ambrosio a lo que va quedando de IU y de Ganemos. La última ficha en mover ha sido mandar a paseo, con el apoyo del PP y Ciudadanos,  el infumable informe encargado a dedo por el  Presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo,  Pedro  García, en la guerra de la izquierda radical  contra COSMOS y sus trabajadores. El bofetón es de los que hacen época. Y todo esto, también paradojas de la vida,  el mismo día que conocemos que  Córdoba es campeona nacional en incremento de parados.

Durante el último año, la salida del Ayuntamiento de los concejales más comprometidos con el populismo de izquierdas pero con sueldo fuera de la política, primero De los Ríos y recientemente del Castillo, confirma que quien se come las fichas del tablero de la izquierda es Ambrosio. Sólo le quedan los indolentes que o no le dan ruido o le vienen de perlas para centrarse por comparación.

Las  amenazas recurrentes  de GANEMOS se han convertido en el motivo periódico para que Blázquez y los suyos tengan su minuto de gloria en la prensa local. A fuer de repetirse,  amagar y no dar,  ya no se los cree ni el que asó la manteca. La fuerza emergente ha resultado efímera y fugaz.

Atrás quedaron  las bravuconadas del PSOE contra  católicos y sus manifestaciones religiosas, o mejor dicho se las dejó  a sus socios de IU y GANEMOS  para que se entretengan  con  sus “pegos”, mientras “ Ella” hacía de la Nueva Carrera Oficial su gran hito de mandato.

El movimiento vecinal organizado ni la roza con sus críticas, mientras somete a los ediles de IU a una fuerte presión  de exigencias, con el  desgaste que eso  conlleva  ante la opinión pública mayoritaria.

Para otros tiempos quedarán las municipalizaciones de servicios que tanto blandieron  IU y GANEMOS como piedras angulares del pacto de legislatura. El famoso rescate ciudadano no pasa de ser un slogan. Ni se va a cambiar el modelo de gestión de la Ayuda a Domicilio que seguirá en gestión privada, ni se alteran los sistemas de funcionamiento en el  Área de Infraestructuras. Es más,  cuando termine la actual Corporación se habrán incrementado en  muchísimos metros y mayor  presupuesto municipal los contratos de servicios con entidades privadas  destinados a parques, jardines y vía pública. Y también en otras áreas y empresas públicas.

Y por supuesto, no va a entrar un nuevo empleado municipal pasando por  tribunales controlados por funcionarios afines a IU o GANEMOS  y sindicalistas de la CTA.

Todo apunta a que dentro de doce meses  empezará una  pugna  electoral inédita por estos lares. Por primera vez, en 40 años de ayuntamientos democráticos,  la pelea será  entre el PP por el centro derecha y el PSOE por la izquierda, pero éstos últimos ahora desde el gobierno  y no con cuatro concejales desde el último rincón del pleno. Para algunos, será el momento de celebrar el final de la anomalía histórica que provocó el pacto municipal de izquierdas del 79.

Quedará por ver  qué papel conceden los electores a los actores secundarios, especialmente a la siniestra de los socialistas. ¿Alguien se acuerda del PA?

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *