Rectificación

Ya lo he confesado en numerosas ocasiones: no domino la tecnologías, ni las redes sociales, ni nada que tenga que ver con este gran mundo.

Y prueba de ello es que he considerado como verdadera, una noticia, que siendo muy creíble, era totalmente falsa.

Pocas horas ha estado el artículo que escribí en relación a la misma en la red, pero a pesar de ello, muchas son para no contar la verdad.

El artículo trataba sobre la supuesta decisión que el Ayuntamiento de El Puerto de Santamaría había tomado de sustituir el Niño Jesús por una niña jesús en el portal de Belén que la citada corporación pone todos los años en la plaza El Peral.

Pido mis más humildes disculpas por haber tomado como verdadero lo que alguien, en tono de burla, daba por cierto en una página web, que por lo visto, se dedica a ello.

Otra manifestación más de que hoy, todo es posible, es que se permita la existencia de estos grupos que pueden, gratuitamente, inventarse la noticia que ellos quieren, manifestándola con rotundidad como si fuera totalmente cierta, entrecomillando declaraciones de personas con autoridad e incluso refiriéndose a cargos públicos que han actuado de una determinada manera en relación a la noticia tratada.

Y como hoy todo es posible y sabemos que los grupos de izquierdas mantienen un gran esfuerzo por atacar a todo lo que hace referencia a la Iglesia Católica, al leer la noticia, no me pareció nada rara, aunque sí sobrecogedora.

Llevamos unos años en los que en los belenes tradicionales están siendo sustituidas las figuras de los protagonistas por otras “semejantes” en los que a duras penas se puede identificar de quién se trata.
Acababa de ver por televisión como en Cataluña habían montado sobre unas columnas algo parecido a unas figuras, que dejaban al libre albedrío de los visitantes su identificación. Y por ello no me pareció tan excesivamente extraña la noticia.

Entre la persecución por determinados sectores de la sociedad a todo lo que signifique religión y las posturas feministas tan en boga hoy, la noticia se me presentó como fácilmente creíble. Y he de confesar que no he sido la única. Son muchísimos los comentarios contrarios a la misma que nos encontramos en Factbook y que han hecho que la corporación municipal citada se haya manifestado oficialmente desmintiéndola.

Es una triste pena que ya no sepamos si lo que leemos es cierto o es “broma”. ¿Qué será lo próximo?
El artículo lo titulaba ¿Somos nosotros los radicales? Y tengo que reconocer que en verdad lo somos, en cuanto queremos defender con rotundidad la verdad de las cosas, de todas, y por supuesto de los comentarios que hacemos sobre cualquier noticia.

En fin, a partir de ahora para saber si lo que leo es cierto o falso, tendré que buscar si la página en la que leo la noticia es seria o juega con la gente, intentando transmitir noticias falsas como si de realidad se tratasen.

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