Comprar tiempo

Tengo un amigo bastante docto en cuestiones administrativas y económicas al que  he oído decir hasta la saciedad,  que a partir de una determinada edad, lo que queremos es poder comprar el tiempo. Tiempo que supone vida, para disfrutarla en aquello que vemos que ya se va agotando o de aquello que aún no hemos podido probar.

En un primer momento yo no le hacía excesivo caso. Tiempo…, pues el que tenemos, el que nos queda, y si Dios quiere, todavía mucho, pero sin darle mayor importancia.

Cada día que pasa soy más conciente de que mi amigo tiene toda la razón del mundo. Si alguien me pregunta ahora qué es lo que quiero, -es cierto que de nada importante carezco-, lo que yo quisiera es más tiempo, para disfrutar de los míos, de ver cosas que aún no he podido conocer y hoy también, de poder saber qué ocurre con lo que está pasando en España. Nunca la política ha sido mi punto fuerte, pero miedo me da el camino que está tomando la cuestión de Cataluña.

Viendo los actuales acontecimientos políticos que estamos viviendo, me preocupa y mucho cuál será el futuro inmediato y el más lejano que tocará vivir a mis descendientes. No se ve en los catalanes un deseo, un querer la paz y la unidad que todo padre desea para sus hijos, dentro de una democracia, de la cual disfrutamos desde hace no ya tan pocos años en nuestro país y que ahora están poniendo en tela de juicio.

Los veo decididos. Decididos a jorobar el comienzo de la remontada económica que nuestro país lleva viviendo pocos meses. Decididos a que volvamos a estar a la cola de los países desarrollados y no solamente en el plano económico, sino en el social, en el educacional y en definitiva en la demostración de ausencia de valores que estamos trasladando al mundo.

Se está permitiendo que se adoctrine en las escuelas, que se manipule a los estudiantes en las universidades, que se convenza a la gente de la calle de que es el resto de España el que estamos en contra de ellos, haciéndoles creer que limitamos su libertad, su derecho al referendum, un actuar en contra de la democracia.

Creo que debían dar un repaso a lo que significan los grandes conceptos que manejan como si controlaran o como si realmente entendieran lo que significan.

Tiempo, comprar más tiempo para poder llegar a entender algún día qué es lo que pasa por la mente de aquellos que se posicionan en una situación incomprensible en el desarrollo político-social e incluso económico de la actualidad, de aquellos que se definen como liberales, demócratas, abiertos a los cambios. Pero en unos cambios que no llevarán a nada bueno. Ya tuvimos un ejemplo no hace tantos años como para que lo hayamos olvidado, que dio lugar a una horrible guerra civil y que empezó por unas circunstancias, si no iguales, muy muy parecidas.

Tiempo, tiempo para que todo esto pase y no olvidemos nunca que España es UNA.

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