«Esquizofrenia» municipal

La esquizofrenia parece presidir las relaciones del Ayuntamiento y las cofradías. Esta enfermedad mental se caracteriza, según la Organización Mundial de la Salud, por una distorsión del pensamiento, las percepciones, el lenguaje, la conciencia de sí mismo y la conducta. Muchos autores la asocian con la bipolaridad, como dos caras de una misma moneda. Y así parece demostrarse, día a día, en la relación del cogobierno municipal PSOE IU, (sostenido por la marca blanca de Podemos en nuestra ciudad) y las hermandades.
El caso es que parecían ya superadas las puyas de los responsables municipales sobre la seguridad, los ensayos de costaleros, la limpieza en semana santa, el cobro a las procesiones infantiles, la «velá» de la Fuensanta, la ausencia de representantes en los actos de cofradías, las propuestas laicistas del pacto de gobierno y un larguísimo etcétera. Pero la querencia natural es con frecuencia más fuerte que las manifestaciones de buena voluntad. Así lo demostró recientemente el primer teniente de alcalde, Pedro García, reproduciendo en su cuenta de Twitter un montaje ofensivo hacia la hermandad decana de Córdoba. La polémica generada hizo que el concejal pidiera disculpas por ello, que fueron aceptadas por la cofradía en un ejemplo de elegancia y fraternidad. Pero el más reciente de los ataques –por ahora- es también uno de los más feroces. La revista 17… publica un agresivo texto en el que un extremista anticatólico ataca con virulencia a estas instituciones.
El problema no es que un personaje frustrado vomite su odio hacia las cofradías. Al fin y al cabo, como asociaciones de iglesia, las hermandades están acostumbradas a ello, e incluso dispuestas a perdonar a cualquier hermano. El problema es que se trata de una revista municipal. Pagada, editada y presentada en sociedad por el Ayuntamiento, por lo que este organismo es responsable directo de lo que allí se vierte. Por dejadez en sus funciones o por mala voluntad patente, el equipo de gobierno municipal (sostenido por Ganemos) ha vuelto a insultar, con el dinero de todos, al colectivo asociacionista más numeroso y sólido de la Ciudad. A unas entidades eclesiales, volcadas con la sociedad en su labor asistencial y cultural.
Las últimas actuaciones, como decíamos, parecen una muestra de esquizofrenia por parte del equipo de Isabel Ambrosio, David Luque y Pedro García. Su pensamiento está distorsionado al no percibir la realidad que les rodea. Oyen voces que no existen, viendo en las cofradías al enemigo. No han tomado conciencia de sí mismos como representantes de todos los cordobeses, por lo que su conducta merece una pública reprobación.
Post scriptum: Y mientras, seguimos sin encontrar un bolígrafo apropiado para que el concejal @Pedro_IU García firme la licencia para la segunda puerta de la Catedral. Seguro que no es la animadversión hacia la Iglesia lo que paraliza a este ex costalero en el cumplimiento de su deber, sino la falta de material de papelería en la Gerencia Municipal de Urbanismo. A ver si damos con uno que le guste, y #pedrogarciafirmayalacelosia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *